jueves, 3 de octubre de 2013

Flores o mariposas.

Ser una mujer soltera a la edad de 30 años siempre es motivo de murmuraciones entre la gente, a esta edad todo mundo dice que siempre vestirás santos, yo por mi parte decidí ser diferente y no es por falta de dinero pero decidí vender mis caricias.
En cuanto empecé me enamoré de esta profesión, yo me veía como a una mariposa, estacionada en algo que le ha gustado, pero al fin y al cabo una mariposa, después de muchos intentos de tipos por volverme monógama, me convencí que los hombres no quieren mariposas, quieren flores, que luzcan lindas pero que siempre estén ahí con ellos, que los demás las puedan admirar pero no tener así que decidi no cambiar mis convicciones y ser lo que a mi me gusta, es raro encontrar a una mujer que venda sus caricias por gusto, es a lo que yo llamo una ninfómana bien pagada.
(el sabor de volar)
Una vez me enamoré de un tipo y quise cambiar, él quería que cambiara, pero después de muchos golpes de la vida y de sus propias manos, así que me dije que no iba a intentar acoplarme a la sociedad, que me acepten o se pasen de largo cuando me vean pero que no traten de cambiarme.
(atada al mismo lugar)

Es cierto que ser mujer es difícil pero a mi me gusta, he cambiado a los hijos por una hermosa perrita y al esposo por mil amantes, los gastos son cosa de niños con mi salario y ser flor no me daría ni la mitad de la vida que tengo, ser mariposa es aún mejro, ando por todos los caminos que quiero posándome donde quiero y estoy en las manos de quien me gusta, porque aunque me paguen siempre acepto sólo si me gustan
estar enamorada ya fue, eso es parte de mi adolescencia, ahora disfruto mi sexualidad y las perversiones de mis amantes en turno.Algún día la gente se dará cuenta que ser mojigato no te da ni felicidad ni placer pero para ese entonces su cuerpo se habrá marchito como el de una flor, mientras el mío seguirá posando de brazo en brazo.

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